viernes, 18 de enero de 2013

Maltratados.

Hoy me gustaría hablar de uno de los países actuales más antiguos del mundo, que posee una riqueza cultural enorme y que, mientras en Europa los hombres vestían con pieles y cazaban y recolectaban para sobrevivir, ya poseía ciudades, rutas comerciales y una sociedad equiparable (culturalmente hablando, claro está) a la del Antiguo Egipto, pero que por los avatares del devenir histórico ha sufrido los castigos más crueles de cada etapa de la historia. Hablo de Armenia.

Según las leyendas,en el 2494 a.C, Hayk, patriarca de todos los armenios que mató a Bel (también llamado "Ba'al", dios supremo de la mitología de Asia Menor, que en este mito se representa como Rey de Babilonia), era, según la tradición cristiana, tataranieto de Noé. Para muchos historiadores,  los escritores de la Biblia pudieron basarse en Armenia para describir el Jardín del Edén, y el Monte Ararat (situado en este país) para ubicar el lugar en el que Noé posó su Arca tras el Gran Diluvio.

Dejando a un lado mitos y leyendas, cabría destacar que Ereván, actual capital del país, fue fundada en 782 a.C por los reyes de Urartu, y es por tanto una de las ciudades más antiguas del mundo, a la altura de Cádiz, Jerusalén, Tiro o Atenas.
Al caer los reyes de Urartu en el 600 a.C, el gobierno de Armenia lo llevarán reyes locales bajo la autoridad del Imperio Persa. En el 190 a.C (año en el que cae el Imperio Seléucida, un imperio sucesor del de Alejandro Magno que tenía sojuzgado al pueblo armenio), Artaxias I, un general de origen armenio del emperador Antíoco III seléucida, se autodeclara Rey de Armenia e independiza por primera vez el país.

Artaxias I, legendario rey de Armenia, contó con el apoyo logístico del exiliado Aníbal para fundar Artaxata, capital de Armenia durante más de cuatro siglos. Armenia creció con el paso del tiempo, llegando en la primera mitad del Siglo I a.C a ser uno de los reinos más extensos del momento, nombrado por algunos historiadores como "El Imperio de los Cinco Mares". Esto, como es evidente, suscitó el recelo de los romanos y su dominación en el Mediterráneo, que los derrotan en el 66 a.C, pero mantienen su independencia bajo un rey títere aliado de Roma, pues la posición de Armenia en el mapa es más que privilegiada, y actuó durante siglos como "estado tapón" contra los pueblos partos y persas.

En el siglo V Armenia era uno de los territorios con la riqueza cultural más amplia del mundo conocido, y poseía incluso un alfabeto propio. Durante la Edad Media, Armenia carece de la importancia geopolítica que tuvo en la Antigüedad, y estuvo siempre dividida entre un poder de Occidente (Bizancio, Cicilia, Rusia) y uno de Oriente (Imperio Islámico, Persia, Imperio Otomano), siendo el pueblo armenio esclavizado y explotado constantemente, atacado por asirios, los griegos, romanos, bizantinos, árabes, mongoles, persas, turcos otomanos y rusos. En la primera mitad del s. XIX surge el movimiento nacionalista para liberar a Armenia de los opresores, pero nunca florecerá y causará millones de muertos en el país.

Con la Revolución Rusa de 1917, Armenia se deshace de la opresión de otomanos y del Imperio Ruso, consigue su independencia y forma la República Democrática de Armenia, que se une en 1922 a la URSS llegando por fin, tras 3000 años de historia, a un periodo de relativa calma y estabilidad que sin embargo no eliminó los traumas que arrastraba el pueblo armenio, sobretodo después del genocidio sufrido en 1915.

Tras la caída de la Unión Soviética, el pueblo armenio sigue arrastrando las taras y lacras que lleva sufriendo durante toda la historia, y la población del país continúa dividida (sobretodo por motivos étnicos), sin perdonar, sin olvidar, sin cooperar, ni avanzar, como un gigante sordo y ciego que baila sobre un campo de maíz.

Armenia es un ejemplo más de un milenario pueblo que ha dado mucho a los orígenes de nuestra cultura y sólo ha recibido a cambio golpes de la inconsciente humanidad. Así pues, me siento en la obligación moral de aportar mi pequeño granito de arena sobre unas gentes que han sufrido el expolio y la masacre, que han sido utilizados y vendidos, intercambiados y divididos, como si de un pastel se tratase, por la avaricia, el egoísmo y las ansias de poder de los hombres.

Para saber más, pincha 
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1 comentario:

Anónimo dijo...

Genial, interesantísima información, gracias!