viernes, 25 de enero de 2013

El anciano más joven.

Hoy deberíamos adentrarnos en uno de los idiomas más universales del ser humano: el de la admiración.
En un mundo que se deshace y desploma por momentos, donde la libertad tiene precio y exige propina, donde la inconsciente población se abandona al cinismo consumista y su irresponsabilidad globalizada, donde ser diferente es casi un delito y tener una forma crítica y propia de pensar genera rechazo de la masa, pocas, muy pocas razones nos quedan para tener fe en un futuro mejor.
Y sin embargo, a tan temprana edad estoy comenzando a entender que este torbellino incongruente que es la vida nunca deja de sorprenderte, porque hay personas que, muy lejos de perder la fe, vuelcan toda su vitalidad en transformar este mundo habitado por mentes no pensantes.
Hablo, como no podía ser de otra forma, de la llamada "mente más joven de España", una mente de 95 años cuya actividad cerebral bien podría pasar por 60, o 70. Un hombre que es una auténtica fuente de inspiración para cualquier humanista, para cualquier persona y sobretodo para mí mismo.
Hablo de una persona nacida en 1917, fecha emblemática donde las haya que ya parece sugerir, desde el momento en que nace este héroe sin capa ni espada, qué tipo de persona ha visto llegar pataleando, llorando y ya disidiendo a este mundo.
Hablo de un escritor, economista y humanista que desde que aprendió a empuñar una pluma aboga por una economía "más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos" y que posee una sabiduría y una cultura que a mí siempre se me han antojado infinitas.
Hablo, por supuesto, de una catedrático que ha recibido numerosos premios a nivel nacional o internacional (Doctor Honoris Causa, medalla de la Orden de Carlomagno, Orden de las Artes y las Letras de España, y un largo etcétera), que fue profesor de economía de muchos políticos importantes para momentos importantes del país (como la Transición) y que, pese a que fue perseguido por sus ideales, "nunca me dejé tragar por el sistema".
Hablo de un individuo que es en sí un canto a la vida, un arriero a paso corto cargado de moral y esperanza, de ganas de mejorar el mundo.
Hablo también del primer intelectual que apoyó el movimiento de los llamados "indignados", movimiento disidente del sistema capitalista que, pese a perder credibilidad internacional debido a un puñado de indecentes y a la coartación de los medios de comunicación, sigue muy vivo (se esté o no deacuerdo con él) y es aplaudido constantemente por este señor.
Hablo, como habréis adivinado ya, de José Luis Sampedro, un hombre que desprende humanidad por todos sus poros. Escritor de los que ya no quedan, pensador único y sobretodo, mi mayor fuente de inspiración para creer que otro mundo es posible, que esta realidad no es una habitación de cuatro costados cerrada herméticamente a las utopías.
Por todo eso y mucho más que no sabría expresar con palabras, gracias. Muchas gracias Maestro.




"Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada."
"Una sociedad que sustituye bienestar por beneficio es el exponente de una sociedad en decadencia."
"No hemos aprendido a vivir como humanidad, la humanidad está aún por hacer."

lunes, 21 de enero de 2013

El Guardían de la Verdad.

Es el 21 de Enero una fecha clave para cualquier amante de la historia, por motivos diversos (en 1793, Luis XVI es guillotinado; en 1919 Irlanda declara su independencia; en 1939 es comunicado a Negrín, Presidente de la República, que ya no hay frente; en 1944 los soviéticos rompen el asedio nazi a Leningrado, y un larguísimo etcétera de nacimientos, hitos y defunciones), pero me gustaría conmemorar en el día de hoy el 89 aniversario de la muerte de Vladímir Ilich Ulianov, Lenin, político y teórico marxista, líder bolchevique, principal valedor de la Revolución de Octubre y legendario dirigente de la Unión Soviética.

Vladimir Ulianov nació el 22 de abril de 1870 en Simbirsk (actualmente llamada Uliánovsk) en el seno de una familia de pequeños nobles. Cuando contaba 17 años su hermano Aleksandr, anarquista, fue ejecutado tras intentar un asesinato contra la figura del Zar Alejandro III. Destaca siempre como alumno sobresaliente 
("Muy dotado, siempre limpio y estudioso, primero en todas las materias, cierta tendencia a aislarse y a la reserva" Fiódor Kérenski, 1890), y se licencia en Derecho tras haber sido expulsado de la Universidad por sus ideas revolucionarias, y luego readmitido.
A los 23 años es un reputado escritor de temas revolucionarios que lee en círculos marxistas, escritos que analizan la situación de los obreros rusos y europeos en general y que le valen la encarcelación y el destierro a Siberia. Sin embargo huye, y en 1903 es su tesis la que hace que bolcheviques y mencheviques se distancien dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, debido a las duras y reveladoras críticas de Lenin hacia estos últimos. 
Tras la fallida revolución de 1905, Lenin se exilia en el extranjero y cuando estalla la Revolución de Febrero en Rusia como reacción a la Primera Guerra Mundial, se muestra desde el exilio muy crítico con dicha Guerra, calificándola de un enfrentamiento donde se mataban los obreros europeos entre sí para seguir así perpetuando las clases dominantes. Llega a Rusia en abril y realiza sus famosas Tesis de Abril, en las que critica duramente el gobierno provisional y la "guerra imperialista" que éste decide no abandonar, abogando por la reforma agraria, la firma de la paz, etc. En Julio escribe su libro más leído y publicado, El Estado y la Revolución, colosal obra fruto de un esfuerzo titánico por explicar y aplicar a su actualidad cómo tomar el poder, cómo llegar al socialismo y, al fin, al comunismo.

Al materializarse la Revolución en octubre y noviembre, Lenin es elegido Presidente y su primera medida es firmar la paz con una Alemania sin el mínimo interes en ella, por lo Rusia debe pagar un precio bastante alto.
Su gobierno fue un Estado de Excepción constante, al tener que luchar el Ejército Rojo contra los zaristas (que contaban con el apoyo de 14 países extranjeros), un Ejército Rojo compuesto por proletarios, lo que hizo que la mano de obra disminuyera porcentualmente y que Lenin hubiera de crear la famosa "Nueva Economía Política" (NEP), que restaurase a la economía.
Lenin moría el 21 de enero de 1924 a causa de un infarto cerebral, sin dejar candidato favorito para la sucesión aparte de Stalin y Trotsky, habiendo criticado en algunas ocasiones a ambos.

Demostró, mediante su tesis y sus postulados, lo oportunista de la socialdemocracia, cuyo origen no era, ni más ni menos, la influencia de la burguesía y su ideología sobre el subestimado movimiento obrero, el cual, según Lenin, debía de encontrarse siempre en una "primera línea de acción" que posibilitase que la democracia y que la participación emanasen del pueblo y para el pueblo, y en este punto en particular demostró lo importante que resulta el Materialismo Histórico y el Socialismo Científico, y que constituían la piedra angular del ataque sobre los socialdemócratas: para que el movimiento obrero triunfe completamente y en todos sus objetivos, es el deber del partido denunciar y condenar constantemente los actos de la clase opresora, cosa que Lenin puso al desnudo la socialdemocracia no hacía (ni hace actualmente cabría decir). Así, destapó la lapidaria verdad de que o se apoya la llegada al poder de las masas oprimidas por la Historia, o se contribuye, aunque sea en una ínfima e involuntaria cantidad, a perpetuar el sistema burgués. 

Lenin, ha sido calificado por muchos (marxistas y no marxistas) como el mayor revolucionario de todos los tiempos. Es quizás esta una afirmación demasiado rotunda, aunque no carente de sentido, ni mucho menos. Y es que cualquier personaje histórico tiene dos interpretaciones, dos puntos de vista (en general, el de la clase opresora y el de la clase oprimida), detractores y defensores, pero difícilmente un personaje ha podido, en toda la Historia, aglutinar a toda su corriente ideológica (el comunismo, que no el marxismo) bajo un mismo signo sin excepción ni críticas como lo ha hecho Lenin (considerando el revisionismo, más que una crítica, un conjunto de falacias en sí mismas que más que ayudar construir, destruyen la labor socialista).
  
Vladimir Ilich Ulianov "Lenin" es, día de hoy, uno de los pensadores políticos más genuinos e influyentes de la Historia, pues su aplicación del marxismo (el llamado marxismo-leninismo) realizada hace ya casi cien años sigue teniendo validez para quien tenga la paciencia y la buena voluntad de pararse a leerla, y su obra constituye uno de los esfuerzos teóricos más increíbles, completos y elaborados de la política moderna, poniendo de manifiesto, con más fuerza que en ningún otro autor, que todo aquello que juzgamos desde lo desconocido nos conduce siempre a senderos errados y sin salida.





"Si no eres parte de la solución, eres parte del problema. ¡Actúa!"
"La "democracia" es un sistema en el que cada cuatro años se cambia de tirano."

domingo, 20 de enero de 2013

Historia de un traidor traicionado.

Hoy, 20 de enero, hace 83 años que Trotsky fue expulsado de la URSS y exiliado en Turquía. 
Trotsky tuvo siempre una enorme enemistad con Lenin, y por ende, con Stalin. A través de los medios (y de diversos estudios que más tarde se han demostrado torpemente falseados) siempre se nos ha representado a Trotsky como un individuo sumiso, pacifista e incluso romántico, que estaba en contra de la "obvia burocratización" del Partido, que casaba en todo con Lenin y que fue cruelmente asesinado por el tirano Stalin. En diversas Universidades se representa a Trotsky como el fiel cumplidor de las tesis de Marx, y se le utiliza para hacer propaganda anticomunista. Esto es, según la mayoría de los marxistas, debido a lo vacías que están las tesis de Trotsky (así las calificaba el propio Lenin, como vacías) y a que él mismo declaraba que no comprendía demasiado bien el materialismo dialéctico, por lo que la ideología capitalista es consciente del filón que constituye el trotskismo, ya que por lo absurdo de su contenido jamás llegará a nada. Al apoyarlo matan dos pájaros de un tiro.Sin embargo y como de costumbre, es revolviendo un poco en los kilómetros de tinta corrida sobre el mundo marxista cuando nos hallamos, además de forma totalmente clara, ante la verdad. Pero empecemos por el princpio:

Lev Davídovich Bronstein (7 de noviembre de 1879) provenía de familia judía. Desde muy joven, Trotsky se mostró crítico con el sistema imperante y contribuyó a crear la llamada "Liga Obrera del Sur de Rusia" contra el régimen zarista, lo que le valió la encarcelación y destierro a Siberia.
Logra escapar de las frías cárceles siberianas y llegar hasta Londres, donde conoce a Vladímir Ilich Ulianov (Lenin), principal mandatario del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR, del cual es importante destacar que, en la época, "socialdemócrata" no tenía la acepción que tiene hoy, pues en aquel entonces no era un partido reformista sino revolucionario) y comienza a colaborar para el periódico del partido bajo el seudónimo de Trotsky (nombre de uno de sus carceleros de Siberia), por el que sería conocido a partir de entonces. El POSDR tenía por aquel entonces dos vertientes, los bolcheviques (liderados por Lenin, que eran comunistas) y los mencheviques (algo más parecido a los socialdemócratas actuales, moderados, que abogaban por una desaparición gradual del zarismo). Trotsky se alinea con estos últimos en principio, lo cual le gana el recelo de los bolcheviques, bautizándolo Lenin como "Judas Trotsky", y realizando duras críticas contra él, tales como: "Llegó Trotsky y ese canalla se entendió inmediatamente con el ala derecha de Novi Mir contra los zimmerwaldistas de izquierda. ¡Tal como le digo! ¡Así es Trotsky! Siempre fiel a si mismo, se revuelve, hace trampas, finge ser izquierdista y ayuda a la derecha cuando puede!" El propio Trotsky también hablaría sobre Lenin llamandolo "explotador del atraso ruso", "desorganizador", etc.

Cuando estalla la Revolución de Octubre de 1917, Trotsky se encuentra en Nueva York colaborando con un periódico ruso. Tras ser encarcelado provisionalmente en Canadá, consigue llegar a Rusia en mayo (diversos historiadores sostienen que con financiación de Gran Bretaña, lo cual es, cuanto menos, sospechoso) y valiéndose de su enorme capacidad para la oratoria, es nombrado por el propio Lenin Comisario de Guerra, puesto en el que se descubrirá su verdadero rostro: al mando del Ejército Rojo durante la guerra civil perpetrará, sin la aprobación del Partido, algunas de las matanzas que luego fueron reiteradamente y sin fundamento achacadas a Stalin (quien tuvo un papel más que secundario en la Revolución, y que jamás dirigió al Ejército Rojo), tales como las matanzas del Ejército Negro anarquista ucraniano que luchaba contra las tropas zaristas, la brutal represión en la rebelión de los marineros de Kronstadt, etc.

El 22 de diciembre de 1917, Trotsky fue enviado por Lenin  a Brest-Litovsk (actual Brest) para firmar un tratado de paz con los alemanes durante la Primera Guerra Mundial. Trostky, en contra de lo que le aconsejó Lenin (pues si bien es cierto que Alemania estaba al borde de una revolución obrera, Lenin sabía que Rusia aún no era lo suficientemente fuerte como para continuar con la agonizante guerra), se negó a firmarlo alegando que era necesario extender la revolución hacia el resto de Europa. Esto produjo una situación de "vacío legal", sin paz ni guerra, que permitió a los alemanes avanzar decenas de kilómetros sin resistencia por territorio ruso, lo que hizo que la susodicha paz firmada más tarde(el 3 de marzo de 1918, casi 3 meses después) fuese mucho más dura para con los soviéticos.

Cuando Stalin (en abril de 1922) es nombrado Secretario General del Partido, Lenin nombra a cuatro vicepresidentes para que se repartan la tarea con él; entre ellos estaba Trotsky, quien rechazó hasta tres veces el cargo pues consideraba que "debería ser un puesto único". 

Acciones como ésta y su particular modo de dialogar y calificar a sus camaradas del partido (mediante lapidarias frases en artículos o libros recubiertos de falacias) le valieron la desconfianza de la mayor parte del partido, que le acusó de violar las disciplinas del mismo e intentar debilitar sus organizaciones. Fue destituido casi por unanimidad del puesto de Comisario (Ministro) de Guerra y más tarde expulsado del partido. Por último fue deportado, como ya decía antes, el 20 de enero de 1929.

Trotsky acuñó por primera vez el término "estalinismo", y durante su exilio colaboró con diversos gobiernos de Occidente (hay incluso quienes afirman que trabajó indirectamente con el FBI) en sus campañas de desprestigio en la URSS y el mundo socialista en general.

León Trotsky murió en Coyoacán, el 21 de agosto de 1940, un día después de haber sido brutalmente agredido por Ramón Mercader, un militar hispano-soviético enviado directamente por Stalin, que se había ganado la confianza del exiliado Trotsky consiguiendo internarse en su círculo más íntimo de amistades. Según la versión oficial, Mercader pidió al ex Comisario de Guerra soviético que leyese unos documentos que había escrito él mismo, y cuando este, confiado, se dio la vuelta, le golpeó la cabeza con un piolet.


Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos.


viernes, 18 de enero de 2013

Maltratados.

Hoy me gustaría hablar de uno de los países actuales más antiguos del mundo, que posee una riqueza cultural enorme y que, mientras en Europa los hombres vestían con pieles y cazaban y recolectaban para sobrevivir, ya poseía ciudades, rutas comerciales y una sociedad equiparable (culturalmente hablando, claro está) a la del Antiguo Egipto, pero que por los avatares del devenir histórico ha sufrido los castigos más crueles de cada etapa de la historia. Hablo de Armenia.

Según las leyendas,en el 2494 a.C, Hayk, patriarca de todos los armenios que mató a Bel (también llamado "Ba'al", dios supremo de la mitología de Asia Menor, que en este mito se representa como Rey de Babilonia), era, según la tradición cristiana, tataranieto de Noé. Para muchos historiadores,  los escritores de la Biblia pudieron basarse en Armenia para describir el Jardín del Edén, y el Monte Ararat (situado en este país) para ubicar el lugar en el que Noé posó su Arca tras el Gran Diluvio.

Dejando a un lado mitos y leyendas, cabría destacar que Ereván, actual capital del país, fue fundada en 782 a.C por los reyes de Urartu, y es por tanto una de las ciudades más antiguas del mundo, a la altura de Cádiz, Jerusalén, Tiro o Atenas.
Al caer los reyes de Urartu en el 600 a.C, el gobierno de Armenia lo llevarán reyes locales bajo la autoridad del Imperio Persa. En el 190 a.C (año en el que cae el Imperio Seléucida, un imperio sucesor del de Alejandro Magno que tenía sojuzgado al pueblo armenio), Artaxias I, un general de origen armenio del emperador Antíoco III seléucida, se autodeclara Rey de Armenia e independiza por primera vez el país.

Artaxias I, legendario rey de Armenia, contó con el apoyo logístico del exiliado Aníbal para fundar Artaxata, capital de Armenia durante más de cuatro siglos. Armenia creció con el paso del tiempo, llegando en la primera mitad del Siglo I a.C a ser uno de los reinos más extensos del momento, nombrado por algunos historiadores como "El Imperio de los Cinco Mares". Esto, como es evidente, suscitó el recelo de los romanos y su dominación en el Mediterráneo, que los derrotan en el 66 a.C, pero mantienen su independencia bajo un rey títere aliado de Roma, pues la posición de Armenia en el mapa es más que privilegiada, y actuó durante siglos como "estado tapón" contra los pueblos partos y persas.

En el siglo V Armenia era uno de los territorios con la riqueza cultural más amplia del mundo conocido, y poseía incluso un alfabeto propio. Durante la Edad Media, Armenia carece de la importancia geopolítica que tuvo en la Antigüedad, y estuvo siempre dividida entre un poder de Occidente (Bizancio, Cicilia, Rusia) y uno de Oriente (Imperio Islámico, Persia, Imperio Otomano), siendo el pueblo armenio esclavizado y explotado constantemente, atacado por asirios, los griegos, romanos, bizantinos, árabes, mongoles, persas, turcos otomanos y rusos. En la primera mitad del s. XIX surge el movimiento nacionalista para liberar a Armenia de los opresores, pero nunca florecerá y causará millones de muertos en el país.

Con la Revolución Rusa de 1917, Armenia se deshace de la opresión de otomanos y del Imperio Ruso, consigue su independencia y forma la República Democrática de Armenia, que se une en 1922 a la URSS llegando por fin, tras 3000 años de historia, a un periodo de relativa calma y estabilidad que sin embargo no eliminó los traumas que arrastraba el pueblo armenio, sobretodo después del genocidio sufrido en 1915.

Tras la caída de la Unión Soviética, el pueblo armenio sigue arrastrando las taras y lacras que lleva sufriendo durante toda la historia, y la población del país continúa dividida (sobretodo por motivos étnicos), sin perdonar, sin olvidar, sin cooperar, ni avanzar, como un gigante sordo y ciego que baila sobre un campo de maíz.

Armenia es un ejemplo más de un milenario pueblo que ha dado mucho a los orígenes de nuestra cultura y sólo ha recibido a cambio golpes de la inconsciente humanidad. Así pues, me siento en la obligación moral de aportar mi pequeño granito de arena sobre unas gentes que han sufrido el expolio y la masacre, que han sido utilizados y vendidos, intercambiados y divididos, como si de un pastel se tratase, por la avaricia, el egoísmo y las ansias de poder de los hombres.

Para saber más, pincha 
aquí.



miércoles, 16 de enero de 2013

La magia de los los libros.



Se me ocurre, a la hora de inaugurar este blog, la idea de conmemorar la que para muchos es la mejor novela de todos los tiempos y que recién he acabado de releer: Guerra y Paz, de Tolstoi. Y lo hago, a propósito de un artículo que acabo de leer en El Mundo.


Hace unos días, hablando sobre este tema con un viejo y omnisapiente profesor de literatura, le decía de la impotencia que se siente al ser consciente (como lo soy yo) de que no se es capaz de captar con totalidad la profundidad que transmite un genio con sus palabras si no eres tú también un genio. León Tolstoi constituye junto a Dostoievsky y Chejov la tríada de la literatura clásica rusa, pero es para mi es Tolstoi quien sobresale con diferencia sobre los otros dos, por múltiples razones

Guerra y Paz (que es lectura obligatoria en los institutos de Rusia) narra las aventuras y desventuras de varias familias nobles en el transcurso de las Guerras Napoleónicas. Las Batallas de Austerlitz y Bodorino, la toma de Moscú o el incendio de la misma son algunos de los momentos históricos que han quedado retratados para la posteridad en esta colosal obra de más de mil páginas que describe los opulentos palacios de las mayores ciudades del Imperio Ruso con la misma pasión que los crueles campos de batalla y las sucias cárceles de la capital rusa. A simple vista pues, parece que se trata, sin más, de una novela histórica documentada hasta la extenuación y retratada al milímetro.

Sin embargo, la magia de la novela se encuentra en el mensaje que transmite, que en todo libro es total y universal y que el ser humano, en su infinito orgullo, interpreta a su gusto y conveniencia. Tolstoi lanza diversas preguntas y respuestas que habitan en lo más profundo de todo ser humano: "¿Qué es el mal? ¿Qué es la muerte? ¿Qué es el amor?", y lo hace a través de personajes que se le antojan a uno vacíos, lanzados al torbellino del mundo sin piedad, y que sufren la vana, hipócrita y cínica existencia del ser humano conforme se van desengañando de los "placeres" que les proporciona su vida acomodada.

A medida que van evolucionando, los personajes van reflexionando sobre cuál es su papel, 
el papel del individuo en los avatares históricos que viven. Por tanto creo que es más que interesante, dados los tiempos que corren, comprender por qué es tan importante este libro. En un sistema que se desploma por momentos, donde prolifera la injusticia, la pobreza, el desamparo y donde todo nuestro mundo parece incendiarse sin remedio, porque tal es su destino (como lo hace Moscú en el libro), la mayoría de los habitantes de esta sociedad se parecen un poco a ese Pedro Bezukhov (protagonista de la obra), un bondadoso hombre absorto en trivialidades y cínicamente antiético, despreocupado del devenir real de los acontecimientos. León Tolstoi parece querer lanzar un mudo grito al cielo, un "¡Despertaos, pensad, reflexionad y hacedlo del modo correcto o todo desaparecerá!".

Tolstoi (como afirma la profesora Irinia Petrovitskaya ) nos intenta decir que hay en esta vida dos niveles de existencia: La Guerra y la Paz, siendo ésta última no la ausencia de aquella, sino el entendimiento, la fraternidad, la ayuda y el compromiso entre los seres humanos. "O bien estamos en guerra con nosotros mismos, con la gente y con el mundo o bien estamos en paz con él; y en este caso, el hombre se siente feliz", explica.

Por último y para terminar, me gustaría añadir que, además de la exactitud histórica con que narra, la perfección formal con que describe y la genialidad con que mueve los hilos del argumento, Tolstoi llena de enseñanzas este libro que fue el culmen de su vida literaria y del que nunca, por más que lo leas, dejarás de aprender nada.



"No te cases nunca, nunca, amigo mío; te lo aconsejo. No te cases antes de que puedas decirte a ti mismo que has hecho todo lo posible por dejar de amar a la mujer escogida antes de verla tal como es; de otro modo, te equivocarás cruelmente, sin remedio… " Andrés Bolkonski a Pedro Bezukhov.